Natalie Mayer, cerró la puerta de su habitación con un largo y sofocado suspiro. Aún tenía la cara enrojecida como una remolacha, de esas, que anunciaba aquella mujer regordeta en el canal de cocina, y sus pecas habían adquirido un tono marrón oscuro, cuales virutas de chocolate. Dejó caer bruscamente su infantiloide maletín con pegatinas variadas de High School Musical y se asomó por la ventana rápidamente para continuar observando, esta vez desde una mejor perspectiva, aquella atroz y sofocante escena. Billy Ander y Jessica Porter, vecinos y compañeros de cajón de arena a los tres años, estaban frente a frente, mano a mano y labio a labio en un apasionado, intenso y baboso beso.
Natalie observó un segundo más y cerró su rosado estor de flores simétricas rápidamente. Se obligó a no mirar de nuevo, pero sus ojos se desviaron, pecando una vez más, hacia el hueco de ventana donde aun se discernía a los apasionados amantes. Por primera vez, había visto un lenguabeso.


A varios metros de allí, Amy Rose Spinelly, luchaba por no caer derrotada sobre su mesa de trabajo, tras pasar cuarenta y nueve horas, veintidós minutos y treinta y ocho segundos, trabajando sin parar. Si quería que su futuro club de ciencia potsembrionaria triunfase, y colgar en la puerta de su futura y científica aula, el cartel de “Aquí se hace ciencia, absténganse ignorantes”, que había estado confeccionando dos noches atrás, debía presentar un proyecto sorprendentemente sorprendente y brillante.
Todo su mundo se había centrado de lleno en su proyecto sorprendentemente sorprendente y brillante. Su habitación se hallaba inundada en un sinfín de papeles de todos los colores, formas y tipos de roturas. Treinta y dos envoltorios de bollos “Mr choc and chip”, evidenciaban el tipo de alimentación a la que había estado sometida y hacia dos días que no se la había visto por el instituto alegando que un temible y contagioso sarampión, se había apoderado de cada rincón de su rechoncho cuerpo adolescente.

Al otro lado de la ciudad, Ariel Ashton abandonaba de incógnito absoluto, la vieja librería “Book and Brain S.A.” con un envuelto y oculto nuevo tomo de la saga mensual “Amor y caracoles”, su actual entretenimiento por excelencia de seis a ocho de cada tarde. Caminó deprisa, con la mirada gacha, ejecutando al milímetro su ya perfeccionado “Plan lectoril de compra y huida mensual”. Paso firme, cabeza agachada en el ángulo exacto que permita una visión total, giro en la primera bocacalle, recto hasta la avenida de la vieja escultura de la Misionera Jones, giro a la izquierda hasta llegar a abandonada calle “ Red House”, cruzar la casa derruida evitando los apestosos cardos borriqueros, salir a la calle principal y coger el tranquilo y vacío autobús de las cinco.
Sentada ya en el vehículo, sonrió estrechando con fuerza su compra, imaginándose leyéndolo en la alfombra de pelo negro de su habitación, junto con unos nachos con queso y una taza de chocolate caliente. Una vez más, había ejecutado con éxito su plan, y de nuevo nadie la había visto, o al menos eso creía ella.

En ese mismo instante, Margot Rothwood, salió hecha una furia, de la tienda de arte del señor Yamagatha, portando uno “de sus mejores cuadros” en sus raquíticas y esmirriadas manos. Su plan de vender sus “magnificas obras de arte moderno y minimalista” compuestas por una huella de su mano, tres pinceladas de colores, cinco gotas de pintura y una firma de su nombre bastante legible, no estaba dando los resultados que esperaba. Había trabajado mucho durante las ultimas tres semanas en realizar cincuenta y ocho cuadros, impregnando su huella, haciendo tres pinceladas, y dejando caer cinco gotas de pintura, por cada lienzo. Además de firmar de manera individual y personalizada cada esquina de los cincuenta y ocho ejemplares. Había titulado su colección como “ Huella/Raya/Gota”. Pero “Huella/Raya/Gota”, era un absoluto y rotundo fracaso. Magot colocó el cuadro con dos asas a su espalda, se rascó el pelo de manera incipiente y echo a andar rumbo a ninguna parte. Margot era una gran observadora, muchos de sus cuadros, estaban inspirados en gente de la calle, vidas anónimas. Pero “Huella/Raya/Gota”, era especial para ella, era su obra maestra, pues nació de; aquel hecho, aquel día, un bote de mermelada, sangre por todas partes y un chico tirado en el mohoso suelo de su vieja cocina. Muerto. Era lo que ella denominaba “el altercado 12309”.
Decidió sentarse en un viejo banco de la avenida, a observar el mundo y a captar un toque distinto para su creación estrella. Quizá encontrara algo que le diera un giro a “Huella/Raya/Gota” o quizás se inspirara para hacer algo diferente. Mucha gente pasó por delante de Margot aquella tarde, entre ellos, una chica pelirroja algo extraña, con un paquete envuelto debajo del brazo saliendo misteriosamente de la librería “Book and Brain S.A.”.


text by DominnoEffect
ilustration by p.strange


7 comentarios:

Zazish dijo...

Unos personajes con altas probabilidades de provocar adicción. Los dibujos deslumbrantes, cómo no. ¿Sabes que he creído ver a Natalie espiando de soslayo el lengabeso con esos ojos celestes y esa sonrisilla furtiva que le has regalado? Además, las miradas interesantes de Ariel y Margot, y esa sutil excentricidad de Amy me encantan.

Gran dibujo, sí señor.

Tercero de primaria. dijo...

joder, dices de mis fotos, pero los dibujos y las cositas que cuelgas tú por aquí son tremendamente sublimes.

besito grande.

beatrice dijo...

me alegro de que estes en blanco ya :)

si me entero de lo del servicio a domicilio ya te aviso, que de eso nunca viene mal tener el numero, al lado del de emergencias, bomberos y el chino de debajo de casa

Kiwi dijo...

Waaaaaaaaa!!!
*_*
El pelo!!!
El pelooooo!!!
*_*

GEnial, como siempre.
Ya no me acordaba de lo bien que lo hacías.

El delineante de cumulonimbos enterrados dijo...

Me gustaría conmprar algo en Book and Brain, y conocer a DominnoEffect. Y a ti. Artistas.

Saludos subterráneos.

Kiwi dijo...

Hum... no me acordaba de eso, es verdad... xD
Suelo olvidar mun montón de cosas, es uno de los inconvenientes de tener memoria de pez.

Pero creo que tengo la historia perfecta para tus desnudos... Solo que necesitas tostarla un poco, vuelta y vuelta xD Tienes guardada en el bolsillo a una mulata pechugona con ojos de gato?:

"Lo primero que captó fueron sus ojos de gato salvaje, tan negros que no se distinguía la pupila, de pestañas largas. Se apoyaba con indolencia en la pared mientras contaba las ganancias sacando la puntita de la lengua entre sus jugosos labios carnosos, concentrada. El pelo negro caía por los hombros en espesos bucles arremolinados sin ton ni son, enmarcando su rostro de mujer joven. Estaba medio desnuda, pues tan solo vestía un escueto pantalón que bien podría haber pasado por bragas, un top que ceñía su pecho generoso, unas chanclas y un bolso. El resto era piel de delicioso tono chocolate envolviendo su voluptuoso cuerpo de mulata."

Para la segunda parte del relato xD Préstame la más parecida a mi chica :D

Mil gracias!!
pd: ciertamente ni me acuerdo del título del libro. pero de lo que sí me acuerdo es de que ese día... correr se me dio muy bien ¬¬


=)

Kiwi dijo...

pd2: aprecio mucho la sutileza del erotismo =)
pd3: expláyate lo que quieras con el pelo... *_*


xD

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